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jueves, 15 de abril de 2010

Sorpresas de la naturaleza humana

Ha veces me sorprende la naturaleza humana, para bien o para mal. En el caso de mi retoño, para bien. Pongamos las cosas en perspectiva. La madre comienza a desarrollar barriga, y llega el momento en el que ni si quiera puede llevarle en brazos.

Luego, un día no está la madre en casa durante tres días, y de repente, vuelve sin barriga, y con dos bebés que cada par de horas lloran porque quieren comer. Y claro, la primera noche, tras cenar, mi retoño pregunta que cuando se van los bebes. Al despertarse, un bebe está en el brazo de uno de sus padres, o siendo alimentado. Cuando vuelve del colegio, lo mismo, hasta que se va a dormir. Intentamos pasar tiempo con él por separado, para que no lo eche de menos, pero el cambio es irreversible.

Ya entiende que se las hermanas están para quedarse, y es muy cariñoso con ellas. No puede ir al baño de nuestro cuarto sin pasar por las sillitas de las bebes, tocarlas suavemente, y decir "hola". Y si hace un día que nos las ve, o es por la mañana, intenta darles un abrazo, aunque estén tumbadas. Y claro, los primeros días no dudaba en poner sus coches de miniatura, su bien mas preciado, en la sillita de cada bebe, esperando que cuando se despierten, puedan jugar con sus juguetes.

Siempre que le dejamos, las coge en brazos (con nuestra ayuda). Y cuando veía que una se quedaba dormida, me dijo que le contáramos el cuento de los tres cerditos, y él mismo comenzó a contárselo.

Eso sí, da lo mismo las veces que le digamos que la morena es Maite y la rubia Elena, que a las dos las llama Maite. Todo llegará... dicen que cuando tengan edad de coger sus juguetes, cambiaran las cosas... de momento, su buena naturaleza nos ha sorprendido gratamente a todos....

miércoles, 20 de enero de 2010

¿Es tu círculo de amigos tu familia?

“Uno puede elegir sus amigos, pero no sus familiares” No entrando en las relaciones padres-hijos, ¿no ha perdido fuerza el dicho en nuestra sociedad individualista, menos tradicionalista con respecto a los lazos familiares, pero con más facilidades de comunicación, incluso a larga distancia? Quien manda cartas cuando puede informar a todos de sus últimas peripecias en Facebook… ¿No se lleva a veces uno mejor con un buen amigo, que con su propio hermano? ¿Tienen que trabajar menos en la relación entre familiares los que tienen relaciones de sangre que los que han sido adoptados?

Mi hermana está en España y yo en Miami Beach. Nuestros dos mejores amigos en Miami, cuando vienen a casa, le decimos a nuestro hijo que son sus tíos. Nuestro hijo tiene sus tios por parte mía en España, y por parte de mi esposa en Chicago. Pero estos amigos nuestros pasan mas tiempo con Andoni que sus verdaderos familiares, porque viven a 5 minutos de casa en coche, no de tres a nueve horas en avión. Es mas, la relación de dichos amigos con nosotros, de cara a nuestro hijo, no será muy diferente que la que tendremos con sus verdaderos tíos cuando estemos viviendo en Chicago o en España.

Es más, mis dos mejores amigos de la infancia, es como si fueran mis hermanos adoptivos, uno de ellos es El Senador. Para el bautizo de mi hijo, invitamos a las preciosas campas de Urkiola a mi familia más cercana, que incluyó mi cuadrilla de Bilbao desde que era pequeño, y mis hermanos adoptivos.

Mi amiga Nicole comentaba que uno puede formar asociaciones tribales en las que se puede apoyar de la misma manera que uno lo hace con las estructuras familiares tradicionales. ¿Qué piensa usted, mi querido lector? ¿Quién forma parte realmente de su familia, o de su tribu?